Los Lugares del Espiritu

Los Lugares del Espiritu

Subiaco

Monastero 71 km al este de Roma.
Estamos en el alto valle del Aniene (el segundo río de Roma, afluente del Tiber), aproximadamente 400 m sobre el nivel del mar. El Valle Sublacense nos sorprende por su naturaleza exuberante y la abundancia de las aguas (montes Simbruini del latín "sub umbribus" = bajo las lluvias). Este lugar fue elegido por San Benedicto de Norcia como lugar de reflexión y oración, aquí, fundó 13 cenobios habitados por frailes, de los cuales solo queda uno: Fue dedicado en orígen a San Silvestre y hoy en día lo está a Santa Escolástica.
Este importante monasterio, reconstruido después de las devastaciones sarracenas entre el s. X y el XI, conserva gran parte de las decoraciones románicas y acogió en 1464 los frailes benedictinos procedentes de Alemania que introdujeron en esta zona el arte de la imprenta. Muy cerca de este monasterio, subiendo por la montaña, encontramos otro: el Sacro Speco (también dedicado a San Benedicto) recuerda la gruta donde el Santo vivió de ermitaño una parte de su vida. Actualmente viven aquí también unos frailes que, junto con los de Santa Escolastica, constituyen una única comunidad monástica.
Además de los dos monasterios, nuestro itinerario propone también una pequeña parada en el pueblo de Subiaco para la visita de la iglesia de San Francisco de 1327 y la Roca Borgia.
Especialidades: licores, chocolate, hierbas medicinales elaborados por los frailes.
Duración de la visita: 4 horas.
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Bolsena

castello 148 km al norte de Roma.
30 km al norte de Viterbo.
Antigua ciudad etrusca destruida por los romanos en el año 264 a.C. y reconstruida más abajo en la valle (era la latina Volsinii) en las orillas del lago del mismo nombre. La fama de este lugar se debe a dos acontecimientos milagrosos: El martirio de Santa Cristina ocurrido en el siglo II y el milagro eucarístico de 1263, que está en el orígen de la fiesta del Corpus Domini (bula pontificia del papa Urbano IV en 1264) y el inicio de la construcción de la Catedral de Orvieto para guardar el corporal (lienzo cuadrado que se extiende en el altar para poner sobre él la hostia y el cáliz), cuyo traslado fue requerido por el mismo papa.
Por lo tanto la historia sacra de Bolsena está rigurosamnete enlazada con la sangre, la sangre vertida por la Santa como acto de fé incontestable hacia Cristo y la sangre que surgió de la ostia partida por el cura bohemio que oficiaba la misa en la capilla enclavada sobre la catacumba de la santa. Este milagro fue pintado al fresco de manera admirable dos siglos más tarde por Rafael en la estancia de Eliodoro (Estancias de Rafael - Museos Vaticanos).
Aconsejamos de ampliar la visita de Bolsena con la de Civita di Bagnoregio (ruta "Descubriendo el Lacio") o, en el verano, con una vuelta panorámica en barco por el lago de Bolsena, que incluye un recorrido alrededor de las Islas Martana y Bisentina.
Duración de la visita: 6 horas desde Roma; 3 horas desde Viterbo.
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Vírgen de la Encina y Santuario de Santa Rosaa

Tegola madonna quercia Santuario de la Vírgen de la Encina. En el año 1417 un artesano de Viterbo, Battista Luzzante, hizo pintar sobre una teja a la Vírgen María con el Niño Jesús al pintor mestro Martello, apodado Monetto. La imagen, como relata Niccolò della Tuccia, fue hecha realizar por devoción personal y fue puesta sobre una encina para proteger el terreno de las intemperies y de los posibles robos quedando expuesta a la veneración de los campesinos locales por más de medio siglo.
Fue justo gracias a la protección de aquella imagen que los habitantes del lugar se salvaron de la terrible pestilencia de 1467. La Virgen de la Encina se volvió tan famosa por sus socorros que ha atraído desde hace siglos a miles de devotos y por este motivo en el año 1470 se puso la primera piedra del imponente complejo, espléndido ejemplo de arte renacentista en el cual trabajaron Ambrogio da Milano, los Della Robbia, Andrea Bregno y Antonio da Sangallo el Jóven.

Santuario de Santa Rosa de Viterbo. Guarda los restos mortales de la Santa, una verdadera momia natural. Santa Rosa es la patrona de Viterbo. Ella exhortó a los habitantes de Viterbo a la resistencia durante el asedio del emperador excomulgado Federico II y realizó numerosos milagros.
Su fiesta es famosa en todo el centro de Italia y se celebra el día 3 de septiembre, consiste en el transporte de la "máquina de Santa Rosa", una torre iluminada por antorchas y luces, realizada con metales ligeros y materiales modernos como vidrio-resina (que han sustituido desde hace varios años el hierro, la madera y el cartón, tiene una altura de alrededor de 30 metros y pesa cinco toneladas, y es levantada y llevada a hombros por unos cien hombres robustos llamados "facchini", por un recorrido de más de un kilómetro, por calles a veces muy estrechas y plazas del centro urbano, entre la muchedumbre en PLENO delirio, con el ánimo dividido entre la emoción, la alegría y un cierto temor.
Duración de la visita: 6 horas.
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